Fue una noche fría, con niebla, y ante unas 25 mil personas que, sin saberlo, estaban presenciando el final de una era.

John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr cerraban allí una gira de 19 presentaciones por América del Norte. El recorrido había incluido ciudades como Chicago, Detroit, Cleveland, Toronto, Nueva York, Seattle y Los Ángeles.

Las entradas para aquella última presentación costaban entre 4 dólares con 50 y 6 dólares con 50 centavos, mientras que el caché de la banda rondó los 90 mil dólares.

La noche fue organizada por Tempo Productions y tuvo como artistas invitados a The Remains, Bobby Hebb, The Cyrkle y The Ronettes.

Pero lo verdaderamente trascendente ocurrió después.

Los Beatles estaban agotados por las giras, los problemas de seguridad y la imposibilidad de escuchar correctamente su propia música en medio de los gritos del público.

A partir de entonces, el grupo decidió abandonar definitivamente los escenarios y concentrarse en el trabajo en estudio.

Nadie anunció aquella presentación como una despedida. Sin embargo, con el paso del tiempo, aquel show en Candlestick Park quedó marcado como el último concierto pago de los Beatles.

Seis décadas después, aquella noche sigue siendo considerada uno de los momentos más importantes de la historia del rock: el instante en que los Fab Four dejaron atrás los estadios y comenzaron una nueva etapa que cambiaría para siempre la música popular.

INFORMÓ DEPARTAMENTO DE NOTICIAS ONLY RADIO.