La medida se enmarca dentro del proceso de privatización de los corredores viales. Esta decisión deja en un escenario de total incertidumbre a unas 70 familias de Olavarría, Hinojo y Colonia Hinojo, quienes desempeñaban tareas clave como cajeros, operarios de balanza, supervisores y personal de maestranza. A partir del próximo 1 de julio, la administración de la traza pasará a manos de un consorcio privado conformado por las empresas Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco. Sin embargo, la gran preocupación gremial y vecinal radica en el futuro del servicio, ya que se prevé una fuerte profundización en la automatización del cobro mediante sistemas como TelePASE, poniendo en jaque la continuidad de la mano de obra local.