En un gesto de cercanía con sus seguidores, Cristina Kirchner se asomó al balcón de su residencia ubicada en el barrio de Constitución para saludar afectuosamente a los numerosos militantes que se habían congregado frente a su domicilio. Este encuentro tuvo lugar momentos antes de que la expresidenta se uniera a la marcha con destino a la Plaza de Mayo, una movilización de gran relevancia en la que se conmemoraba el 50° aniversario del golpe de Estado que marcó un punto de inflexión en la historia del país. La presencia de Kirchner y su saludo desde el balcón representaron un momento significativo en la previa de esta importante manifestación.