El Gobierno está implementando una intensificación de su plan de optimización de la administración pública, una estrategia enfocada en la reducción de la plantilla estatal. Esta iniciativa comprende una serie de medidas dirigidas a disminuir el número de empleados públicos, con el objetivo de mejorar la eficiencia administrativa y optimizar la asignación de recursos. El plan, actualmente en curso, se está reforzando mediante la implementación de nuevas acciones para lograr una reducción significativa del personal que presta servicios al Estado.