El reciente informe emitido por el Servicio Provincial del Manejo del Fuego detalla la considerable movilización de recursos humanos en las labores de control y extinción. Se contabilizó la participación activa de un total de 646 individuos, cifra que engloba tanto a los combatientes propiamente dichos, quienes se enfrentaron directamente a las llamas, como al valioso personal de apoyo, cuya labor logística y estratégica resultó fundamental para el desarrollo de las operaciones. En cuanto a las consecuencias materiales derivadas del siniestro, el informe señala que se registraron daños de diversa consideración que afectaron a un número cercano a las 30 viviendas particulares, perjudicando a sus moradores y alterando su vida cotidiana. Asimismo, una estancia rural sufrió los embates del fuego, generando pérdidas económicas y afectando la actividad agropecuaria. Por último, se reportaron daños en dos complejos turísticos de la zona, lo cual no solo implica un perjuicio económico para sus propietarios, sino que también impacta negativamente en el sector turístico local.