Racing quedó en estado de éxtasis después de la victoria ante Vélez que lo puso en semifinales de la Copa Libertadores después de 28 años. Los grandes pasajes de juego del conjunto de Gustavo Costas, sobre todo en el primer tiempo, y el amasado de una victoria que terminó siendo trabajosa pese a su superioridad marcó el pulso del público e hizo ir de menos a más los ánimos hasta un final a pura ilusión en el que se pidió por la Copa Libertadores... y el más cercano pero igual de gravitante clásico de Avellaneda.