La investigación ha dado un giro al hacer públicas las autoridades imágenes tanto fotográficas como grabaciones de video que muestran a un nuevo individuo considerado sospechoso en el caso. La descripción del sospechoso indica que se trata de un hombre de complexión física robusta, con una estatura de 1,72 metros. En las imágenes, se observa que el individuo viste ropa oscura, presumiblemente para evitar ser identificado, y además, lleva el rostro cubierto, lo que dificulta aún más su identificación. Un analista policial que trabaja para la cadena CNN ha aportado un detalle interesante, sugiriendo que la manera particular en que el sospechoso camina, así como el ritmo constante que mantiene al desplazarse, podrían ser elementos clave para su reconocimiento por parte de alguien que lo conozca. Estos rasgos distintivos en su andar podrían ser más reveladores que su apariencia física general, dada la cobertura de su rostro y vestimenta.